CESCONF, acrónimo de Ciudades Estado Confederadas, nació hace mucho tiempo; después de la gran crisis mundial de principios del siglo XXI, y mucho antes de que la siguiente se produzca si no ponemos remedio, y de la que probablemente será más difícil salir.
Nació en conversaciones de bar entre politólogos, abogados, expertos en comercio internacional, economistas,.. .y se fue fraguando progresivamente como construcción de un sistema de relaciones nuevo que nos proteja de las agresiones que las tempestades sociales provocan en el cuerpo dela gente a todos los niveles.
En un cierto momento se pensó que, además, la conquista del nuevo mundo, de Marte, podría ser el detonante de este movimiento en forma de superestructura más racional que nos permitiera sobrevivir de una manera diferente.
Un claro precedente de superestructura pensada de esta manera es la O.N.U., estructura que, por otro lado, se ha mostrado inefectiva, y que tampoco es su objetivo, en las profundas crisis que han azotado a nuestras sociedades; nosotros, y los que piensan como nosotros, vemos en la conquista de Marte y otros planetas, el definitivo salto de la humanidad fuera de la tierra.
CESCONF inicia con la forma de asociación, pero necesita un marco legal oportuno para entender la confederación aplicada a Ciudades-Estado, en la que habrá que definir exactamente el ámbito jurídico que se plantea.
El “Cities World Congress” previsto para mayo 2018 en Barcelona será el arranque de esta estructura de acción que busca superar de forma menos traumática las catástrofes en forma de crisis que sobre nuestras sociedades se han producido, por efecto de miradas miopes que no han sabido o podido avanzarse a su tiempo.
Sólo el tiempo nos dará o nos quitará la razón sobre esta idea de partida que, sin duda, atraerá personas a favor y detractores en forma de persona convencionales aferradas a sus costumbres.